Pickels: pepinillos en conserva

Los pickels se derivan de la holandesa Peckel y se refiere a una conservación en algún tipo de salmuera fuerte. Mantienen algunas semejanzas con los encurtidos, diferenciándose en métodos, formas y tiempo de elaboración.

Los pickles o encurtidos de verduras y hortalizas, poseen un alto valor nutritivo y  son muy fáciles de preparar en casa. Se obtienen, en general, por un proceso de lactofermentación que se logra de diferentes maneras. De sabor más o menos ácido son muy digeribles ya que no modifican el equilibrio ácido del estómago. Son muy recomendables para acompañar a los platos de carnes, los muy elaborados y a los cereales, ya que equilibra su factor de acidez en la digestión.

Deben tomarse en pequeña cantidad, una o dos cucharaditas de café diarias, solos o como aderezo de ensaladas, cereales o legumbres. Podemos considerarlos como un alimento medicina, el ácido láctico que contienen ayuda a crear un medio óptimo en nuestros intestinos para el desarrollo de lactobacillus acidophyllus. En general mejoran la función del hígado y el sistema digestivo, aportando microorganismos probióticos que regeneran la flora intestinal.

No es fácil encontrar pepinillos naturales, por lo menos yo no los he visto nunca en el mercado. Estos días he estado en el prepirineo francés y los he encontrado visitando un mercado local. Es una buena ocasión para elaborar mis propios pickels, me encantan los pepinillos…

A ver que tal quedan, lo sabré en 15 días.

Elaboración
Necesitamos un frasco con cierre hermético (mejor si es de cristal), sal, agua mineral  y pepinillos.

1- Introducir los pepinillos en el frasco apretándo  sin romperlos, de manera que queden muy juntos.

2- Cuando tengamos medio frasco lleno, añadimos sal gruesa y continuamos rellenando hasta el borde. Añadir un poco más de sal y rellenar el espacio vacío del frasco con agua mineral. Las verduras deben quedar bien cubiertas por el agua. También se puede añadir hierbas aromáticas, nuez moscada o granos de pimienta, yo he añadido eneldo, umeboshi y pimienta en grano a mi elaboración.

3- Tapar el frasco con una gasa y dejar reposar un par de días a temperatura ambiente o en la nevera si hace mucho calor. Transcurrido este tiempo hay que cerrar el frasco herméticamente y conservar en un lugar fresco y alejado de la luz, por ejemplo un armario de nuestra cocina.

4- Dejar reposar un mínimo de 15 días antes de consumir. La textura debe ser crujiente, si están muy blandos o tienen mal olor es mejor tirarlos.
Una vez abiertos se conservarán en la nevera entre 10 o 15 días.

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